El cántico de las seis cuerdas
Un cuerpo robusto, pero delicado.
Sus curvas hechas de madera
y descansan sobre ellas
seis delicadas cuerdas.
Que al tocar deja en tus manose
se fuerte aroma de acero.
La más aguda tiene la voz más clara,
grita y hace su presencia evidente,
aunque el lugar desborde de gente.
Un sonido que mi oído jamás va a olvidar.
Si supieras que no anda sola,
pues a su lado están
las reinas de la melodía.
Son sus voces tan brillantes como el sol del día.
Seguidas por las que a tu pecho hacen retumbar
y a la canción, más que vida le dan.
La más gruesa, la más grave,
camina en sus tacones
vestida con su elegante traje.
Haciendo temblar tu corazón
en cada pasoque da.
Casi nadie la alcanza a oír
por su voz tan dulce.
Como el susurro de las olas
junto a la arena en el mar.
Son sus voces tan hermosas, tan diversas.
Las oyes en las esquinas del morro
como en los patios de Tennessee
y los carnavales en Brasil.
En tierra de español nacieron
y ahora mil idiomas hablan,
pero aun así
las entiende el mundo entero.